miércoles, 14 de marzo de 2012

¿Cómo hacer para llevar el Agua a las personas?

Desde mi habitación de Sevilla iba a escribir como resultó la Misión de Mérida. Han sido días de intentar por todos medios cómo llevar la salvación que brota del costado de Cristo a la buena gente de la parroquia de Cristo Rey; en definitiva, intentando restaurar los acueductos para que el amor de Cristo llegue a su destino. Se nos ocurrió al P. Carlos y a un servidor el hacer una octavilla con los horarios de la 2ª Semana de Misión y por delante la lupa que hay al lado, e irlos repartiendo por las calles: "Buenos días; somos Misioneros que estamos en la Parroquia del Calvario. Esta Semana estamos de Misión y te invitamos a los distintos actos".

Los ojos de las personas se abrían de par en par por la perplejidad. Muchos se sorprendieron. Algunos se molestaron. Para muchos fueron otras palabras más de las que se escuchan por las calles. Pero para un número grande fueron palabras que les tocó el corazón por lo inusual de la oferta. Creo que algo se contagió y otras personas de la parroquia comenzaron a llevarse octavillas para repartirlas ellas también entre sus conocidos.
Sin duda, en esta Misión de Mérida todos, feligreses de la Parroquia de Cristo Rey, Misioneros, Sacerdotes .... nos hemos alentado unos a otros el celo y talante misionero. Gracias Paco y Juan Andrés (párrocos cuasi in solidum), gracias Carlos y Manolo, compañeros de Misión; gracias gente del Calvario de Mérida. Con vosotros he crecido en espíritu misionero.

Como Carlos (espero no te molestes que cite tu artículo) se me ha adelantado, aquí ofrezco la crónica de Misión escrita por el P. Carlos, en la que da amplia cuenta de los detalles del callejeo.


sábado, 3 de marzo de 2012

Cuando el acueducto está roto y no lleva agua

Continuo con mis hermanos Carlos y Manuel Cabello en Mérida, en la Parroquia del Calvario. Ha sido una semana intensa de paseos y callejeos de un lado a ootro, buscando hogares donde se pudiesen reunir las asambleas, contactando con personas, visitando asambleas; subir y bajar calles. Una  vista nos iba sorprendienco en cada calle, que era las ruínas del Acueducto de los Milagros. Una edificación romana para canalizar el agua hasta la ciudad y abastecer de ella la comunidad humana. Pero la edificación es ruinosa, se han derrumbado algunos arcos; en algunos tramos únicamente quedan las pilastras donde antaño se sostenían los arcos ..... un acueduscto que no puede labastecer de agua la comunidad humana. Inentar ponerlo de nuevo en uso es tarea casi imposible. No simplemente habría que rehabilitar las canalizaciones, sino que previamente habría que sabear todas las pilastras, restaurar los arcos de unión entre ellas, para que pudiesen reinsertare todas ellas en el único edificio. Y como última terea restaurar las canalizaciones para que pueda el agua llegar a su destino y el acueducto servir para aquello para lo que fue creado.

El pateo por las calles y la contemplación de los restos del acueducto me traía a la mente aquella imagen de la Iglesia que nos recuerda que es parecida a un acueducto; su finalidad es ser cauce de gracia y salvación a la comunidad humana. Todo en ella está a para ese servicio. Las intituciones, grupos, normas, litúrgia son pilastras que soportan la canalización de la gracia. Cuando todo el edificio pierde su finalidad de conjunto, se tricina a si mismo. 

Al ver las ruínas me venía a mi imaginación la iglesia, las distintas comunidades cristianas, y en concreto esta en la que me encuentro en Mérida. Se vive una gran fractura entre la vida del barrio y la iglesia; una comunidad que se vive fracturada desde años; grupos de iglesia que viven de espaldas y despreocupados de la fe y religiosidad de los demás; comunidad parroquial que tiene la tentación de mirarse a sí misma y no mirar y preocuparse de aquellos que no participan. Este sentimiento quedaba ilustrado por las pilastras del acueducto que han quedado al margen de la unidad del connjunto.

Desde que llegamos los miisioneros a la Parroquia se nos pidió intentar encontrar esta unidad de conjunto, y a pesar de las dificultades es lo que hemos inentado hacer a lo largo de la semana pasada buscando el encuentro de las personas en las asambleas familiares; muchas reticencias y dudas; han funcionado 8 asambleas en las que personas se han encontrado y han compartido la fe. Creo que algunas de ellas han propiciado establecer la unión entre distintas pilastras aisladas del conjunto eclesial. La semana que inauguramos pretendemos acercar las canalizaciones que hangen encontrarse a Cristo con distintos sectores de la población.
Confiemos en la ayuda de Dios.

sábado, 25 de febrero de 2012

Contruyendo el Cristo del Calvario de Mérida

Desde el jueves 23 de febrero por la tarde, al P. Carlos Sánchez y un servidor se nos abrieron las puertas de la Parroquia de Cristo Rey de Mérida, conocida como el Calvario. En medio de una urbe que tiene sus cimientos en los orígenes de la fe, contruida sobre la firmeza y el testimonio de Santa Eulalia y cuya historia como comunidad creyente ha llenado muchas páginas, nos confía la tarea de animar la fe y contruir la comunidad cristiana. Tarea que se presenta como un reto ilusionante en esta esquina de la Emerita augusta; pero reto que contiene la dificultad de la misión confiada, pues no se presenta fácil.

Sorprende descuubrir un templo hermoso que tiene como elementos decorativos numerosas imagenes que representan la Pasión de Cristo, su amor y entrega en la cruz y a su madre que llorosa contempla con desgarro tales escenas. El entrono en el que comenzamos la Misión es el triduo al Stmo. Cristo del Calvario y a María Stma. de la Amargura. Ya nosotros se nos ofrece la tarea de ayudar a Cristo para levantar su cuerpo vivo; contrubuir a hacer visible su Resurrección. Presencia resucitada de Cristo que es la comunidad reunida en su nombre comprometida en su anuncio misionero.

Y es donde surgen las dificultades; contemplar a Cristo expirando en la cruz durante estos días de curesma nos llena de compasión y de conversión; pero nos cuesta descuburile presente y resucitado en la comunidad.
Cristo del Calvario nos mira a misioneros y a la pequeña comunidad que se reúne a su sombra y nos pide que le ayudemos a construir su cuerpo eclesial.  Desde el jueves nos hemos empleado a patear calles, tocando a puertas, para que como Juan y María, reciban a  Cristo hecho comunidad y Palabra, en sus hogares.

Ojala que entre toodos logremos edificar este templo a Cristo sostentado en los cimiientos de la iglesia del S. I y que pide ser templo nuevo, con espacios de acogida y puertas abiertas para el siglo XXI.

jueves, 23 de febrero de 2012

El gran corazón de Olivares

Desde el sábado hasta el viernes hemos compartido la vida y la fe con el pueblo de Olivares. Si algo destaca de sus habitantes es el gran corazón que tienes. En ellos la salvación de cristo se vuelve acogida, sonrisa, alegría.... y como no, vida de fe. Llena de alegría celebrar la fe con la iglesia repleta de niños y madres; uno disfruta viendo entrar los jóvenes y arrodidarse ante el Sagrario.... y uno se descubre agradecido y hechizado por la acogida sencilla durante la mesa compartida. verdaderamente el Espíritu habita en el corazón de estos sevillanos, contagiados por el rocío de María, Templo del Espíritu Santo. Durante esgos días hemos intentado seguir construyendo el templo de Cristo, mediante las piedras vivas que son tantas personas que se han dejado tocar por el dedo de Dios o que María les ha mirado y no les ha quedado más remedio que ponerse al servicio de su Hijo Jesús.

Son todas estas perssonas que se ponen al servicio del Reino los que crean iglesia, los que hacen presente a Jesucriisto resucitado, los que alegran y embellecen nuestra sciedad. Es la entrega de estas personas la que hace florecer la cruz de Cristo en signo de vida. Y es que la vida de la iglesia es una continua páscua, que en su entrega diaria la que le hace estar siempre llena de belleza, frecura y en flor. Que más significativo para expresar la resurreccción que la cruz tejida con las florres que somos cada uno de nosotros.
Y solo dando lo mmejor que tiene como la iglesia se convierte en sacramento de comunión. Experienciaa de comunión preciosa la vivida estos días en Olivares: comunión en las asambleas; comunión en las celebraciiones; comunión incluso en el encuentro de las tres hermandades. Que María siga siendo madre solidaria en el dolor de los olivareros, siga entregándoles la nieve que empape la tierra y la haga fértil de vida; que haga volar su paloma blanca anunciando un tiempo de paz y less ded u corazón grande para vivir en la memoria de sus antiguos.



domingo, 12 de febrero de 2012

Olivares, la villa acogedora

Desde ayer tarde, la maleta de este trotamundos se encuentra en esta Villa ducal de Olivares. El corazón del pueblo es una preciosa plaza rectangular, “casi patio de armas”, a la que se accede por arcos de entrada. Flanquean la plaza la Gran Colegiata barroca, unida por un arco a las casas de los antiguos canónigos; en frente lo que fue el Palacio del Conde –Duque, y a ambos lados 2 majestuosos edificios seculares.  Hace año y medio llegaron aquí varios misioneros tocando a las puertas y pidiendo que acogieran el Evangelio; por los rescoldos que quedan y por lo que cuentan los compañeros misioneros, fue una experiencia muy gratificante viendo como el corazón de este pueblo abría de par en par sus puertas al Evangelio.
Después de un tiempo el P. Arsenio y un servidor nos hemos trasladado hasta el corazón del pueblo para Celebrar la Renovación de aquella Misión de junio de 2010. Quedan aún rescoldos y recuerdos de otra predicada por el P. Grescenciano López Sáez a comienzos de los años 60, de la cual quedó “el simpecado del Perpetuo Socorro” un azulejo y una calle dedicadas a la Virgen del Perpetuo Socorro y el centro parroquial,  cuya capilla está dedicada también al Perpetuo Socorro.
Como actividades de la renovación vinimos el pasado viernes el P. Laureano y yo para tener una reunión con los niños del Junior, adolescentes de Confirmación y los jóvenes. Esta mañana, domingo, hemos presidido y predicado en las Eucaristías.
La impresión primera de este bonito pueblo sevillano asentado  en el corazón del Aljarafe es la de una gente muy sana y sociable que tienen un corazón muy grande para la acogida, abiertos a cuantos se acerquen a ellos y  al Señor. 

La Iglesia, una bonita colegiata barroca, tiene la capilla del Santísimo en una de las laterales. Todo el mundo al entrar en la iglesia va en dirección al sagrario para saludar “al Jefe” y después se dirigen a la sacristía o a los bancos.

Pidamos todos para que esta sana gente de Olivares se comprometa más con el Señor, al que han abierto sus corazones. Jesús es el mejor de los décimos de lotería, pues siempre toca y nos llena el corazón de amor que tiende a comprometernos con él.

lunes, 5 de diciembre de 2011

Echando lazos en la ciudad del alcázar

Después de 17 días como misioneros hemos dejado Segovia; en nuestra retina queda aún la silueta de la ciudad del acueducto; asentada sobre una roca en la que el alcázar se levanta inexpugnable. Y es en ese contexto donde hemos sido enviados para crear lazos y elevar puentes que llevan a Jesús, a su iglesia y a tejer fraternidad. Hemos vivido un regalo de 17 días contruyendo la iglesia de Cristo en la ciudad del alcázar. Una iglesia que pretende romper los muros, derribar defensas y elevar acueductos y puentes.

Es el contraste de la misma Segovia, que alzada sobre la roca y abrazada por la muralla de defensa, necesita de puentes para relacionarse con el resto y de acueductos que la nutran del agua. Puentes de fraternidad y solidaridad; acueductos para enriquecerse de Espíritu. Y ¿por qué no? restaurar los puentes caídos; aquellos que con el paso de los años, por el cansancio, por el miedo al ataque ... han permanecido derribados.

En esta ciudad de contrastes, en la que creimos encontrar murallas en las personas, defensas y puentes caidos .... hemos visto cómo el Jesús ha echado lazos a niños, adultos, jóvenes, adolescentes .... y ha ido restaurando y construyendo puentes de Reino...
Quieren ser estas letras un agradecimiento a cuantos han cogido el lazo del Señor y se han convertido en puentes de comunicación y acueducto de su Espíritu. Gracias hermanos segovianos, Raul, Antonio, Domi, Juan Pedro; laicos jóvenes y adultos .... por crear familia de Jesús y comprometerse con su Iglesia.

lunes, 21 de noviembre de 2011

Segovia, una iglesia que quiere ser acueducto

Hace 4 días que llegabamos a Segovia, la ciudad famosa por estar atravesada por un gran acueducto; y es curioso, en la ciudad del acueducto muchos prefieren vivir aislados y sin comunicación.

Enesta ciudad, la Comunidad parroquial de Santa Teresa es fuerte y viva; desde ahí ha querido ser un puente para las nuevas personas que se han instalado en el barrio en las nuevas ediificaciones. Han sido unos días de andar por las calles, tocar a las puertas, presentarnos a los vecinos, pedir su casa para la comunidad parroquial, invitar a la partiicipación en las asambleas ... mucho trabajo y esfuerzo con el que hemos completado el que los seglares comprometidos han venido haciendo estos meses pasados de preparación. Los resultados han sido 13 hogares abiertos a los vecinos para que en ellos se escuche la Palabra de Dios, se dialogue y se cultive la fraternidad. Todos estamos a la expectativa de los resultados.
Con este telón de fondo y ante la frialdad de muchos vecinos, ayercelebrabamos la Eucaristía domnical, motivandonos los pequeños con la dinámica del Muro y Puente; tenemos que romper los muros que levanta el pecado para tender los puentes y abrir las puertas siguiendo a Jesús. En medio de tanta frialdad, la Iglesia quiere ser puerta y puente de fraternidad, de encuentro y de descubrimiento del misterio. No buscamos más que ser una oferta, una mano tendida a todos. Para ello es necesario romper y derribar los muros del individualismo, la indiferencia, la comodidad, ...

Ojala que la ciudad del acueducto, sea una ciudad de sepa tirar muros y seguir abriendo puentes....